sábado, 21 de junio de 2008

FELICIDADES a todos los tocayos

"[...]

Luis desconoció la tristeza. Conservó siempre la alegría interior gracias a su vida de contemplación. Cuando sus contemporáneos advertían la suave conmoción con que Luis se elevaba ante el espectáculo de la bondad y de la providencia de Dios, notaban un punto esencial de su espiritualidad. Sólo desde este punto de vista adquieren un sentido profundo todas aquellas prácticas ascéticas en las que se extendieron sus antiguos biógrafos y que sólo han servido para suscitar prevenciones contra un santo que, a pesar de ello, ha alcanzado un culto verdaderamente popular en toda la Iglesia. El P. Archille Gagliardi, gran maestro de espíritu, temía que tan continua contemplación apartase a Luis de la vida apostólica, propia de la Compañía de Jesús; mas el santo le contestó: «Si experimentase que producía en mí tales efectos, la tendría por sospechosa y poco buena para mí». Los hechos de los últimos meses de su vida sólo se explican plenamente teniendo en cuenta esa vida contemplativa proyectada hacia la acción apostólica.

En 1590-91 la peste hizo estragos en Roma. Cuatro papas murieron en tan breve tiempo. Luis atendió con heroísmo a los apestados en S. Giacomo degli Incurabili, en San Juan de Letrán, en S. María de la Consolación, y en el hospital improvisado junto al Gesú, donde contrajo la enfermedad. Así moría a los 23 años, tras una vida tan rica en experiencias, un santo a quien una falsa hagiografía ha solido presentar como alienado del mundo. Reconocía que «el Señor le había dado un gran fervor en ayudar a los pobres», y añadía: «cuando uno tiene que vivir pocos años, Dios lo incita más a emprender tales acciones»."Doña Wikipedia lo dice, menudo Santo tengo...

San L.

2 comentarios:

Graciela dijo...

¡Era un suicida! ^^ ¡Ay, no, un entregado! Lo mismito que Razinguer Z, oye.

A. dijo...

No podía ser pa menos tu nombre
;)









xxxooo

P.D.: Estás más delgado que en la tele... otro día ve atento y verás con quien te cruzas!
;)