martes, 5 de febrero de 2008

ceroporcien

Imagina un trabalenguas mudo. Una pompa de jabón sucia. Dos cerezas saladas. Un cinturón con agujeros en los dos lados. Imagíname deshecho, como un helado caliente. Tartamudo, como una sábana áspera y lloroso como un gato mordido por un ratón. Es intrigante saber si siento pena, rabia o dolor. Es absurdo no encontrar la dirección de algunas palabras. Es inevitable la lógica del primer puñetazo recibido. Y temible no poder esquivar el segundo. Admirable como un cocinero sin manos, e insufrible como una abeja sin reina. Capaz de mucho, y mucho más de lo que no se cree capaz. Pecado andante, enfermo ignorado, la voz cantante, el amigo despistado, el detalle sonriente... vaya, el dormido despertado.

5 comentarios:

Cierro comillas dijo...

Puedo imaginarlo y ver las nuevas formas...me quedo con el trabalenguas mudo.
Besos.

demuxoscolores dijo...

Has descrito mi estado actual! :S

Esperemos que sean estados pasajeros...

Un besico!

A. dijo...

La eterna plagaria de los que no rezan, las dudas de quien lo sabe todo... la nada cotidiana de esta vida hospitalaria.

Eso de ahi arriba es genial^^









xxxooo

Alberto dijo...

¿Dos cervezas saladas? Luis deja de decir obscenidades que te pongo la banderita :D

Ciao!!!

María Graciela dijo...

La mirada cómplice de un ciego, los amantes ardientes que no se echan de menos, comer kikos sin dientes, llorar con los ojos secos y el corazón en un puño.

Es bonito leerte y saber que sigues siendo mi Luis.

Besitos, amor y toda la suerte sel mundo.